Luis
Tosar interpreta a un estafador de turistas, que se ve envuelto en un
triángulo profesional y amoroso.
Desde
que realizase un «cameo» hace 18 años en «El corazón del
guerrero», el primer largometraje de Daniel Monzón, Luis Tosar
mantiene una «relación muy estrecha» con el cineasta. El actor,
que ha interpretado al presidiario Malamadre en «Celda 211» y a un
agente de policía antidroga en «El niño», vuelve a ponerse bajo
las órdenes de Monzón para dar vida a un estafador de turistas en
la comedia «Yucatán».
P - ¿Qué le atrajo de «Yucatán»?
R
- ¡El dinero! [Se ríe]. Es un proyecto que viene dado de la mano de
Dani Monzón. Hemos tenido muy buenas colaboraciones y, por suerte,
muy exitosas. Tenemos una relación muy estrecha desde hace años. Lo
que venga de él ya viene medio vendido, es una fuente de garantía y
divertimento asegurado.
P
- ¿Fue él mismo quien se lo propuso?
R
- Sí, suelo conocer sus proyectos bastante tiempo antes de que
empiecen. Suele ser un proceso más largo y muy personalizado.
P
- Los espectadores suelen identificarle por los «thrillers» que ha
protagonizado durante los últimos años. ¿Asustó el cambio de
registro a la comedia?
R
- En ningún momento me planteo el género. Intento centrarme en
hacer gracia. Luego, como siempre, estas cosas me suelen salir medio
rana porque mi trama y mi personaje son los que menos trazas cómicas
tienen. Nosotros [Stephanie Cayo, Rodrigo de la Serna] estamos en la
parte de enredo y «malotes», lo que pasa es que de repente hay una
oportunidad de hacer un número musical, tocar el ukelele o vestido
de mujer. Eso solo te lo puede ofrecer un amigo.
P
- Este papel, entonces, no se lo ha tomado más a la ligera...
R
- ¡No! Casi te diría que todo lo contrario. La comedia me parece un
género muy difícil. Los maestros de la comedia son maestros en
general.
P
- ¿Es menos agradecida?
R
- A nivel de premios sí. Siempre hay mucho más reconocimiento hacia
los dramas. Una buena comedia tiene generalmente el reconocimiento
del público por fortuna.
P
- «Campeones» ha sido preseleccionada como una de las tres
candidatas españolas a los Oscar 2019...
R
- Sí, pero «Campeones» trabaja en un terrero que se atreve con un
humor que en otras circunstancias puede ser conflictivo, y aquí está
abordado desde un lugar maravilloso.
P
- ¿Cómo describiría a su personaje Lucas en «Yucatán»?
R
- Básicamente es un rata miserable, un «cabronazo», hasta que por
fin alguien le pone una imagen especular y decide hacer algo mejor.
Pero es un tipo que se mueve por instintos muy primarios.
P
- Comenta que su personaje no forma tanto del lado cómico de
«Yucatán», ¿qué tipo de comedia encontrarán los espectadores?
R
- Es una comedia «transgénero». Van a encontrar cine de aventuras,
comedia romántica (ahí estoy yo infiltrado en un triángulo
amoroso), melodrama fino... Luego no deja de ser una película con
una reflexión importante y evidente: cómo el dinero puede llegar a
«joderte» de una manera atroz.
P
- ¿Cuesta deshacerse de la sombra de los Goya tras tres victorias de
siete nominaciones?
R
- No.
P
- ¿Hace quiniela de si alguna de sus películas llegará a los Goya?
R
- Muchas veces se hace de manera automática. En temporada de premios
hay a veces una cierta estrategia, pero eso es parte de la industria.
No puedes empezar una película ya pensando en eso porque entonces a
saber dónde acaba.
P
- ¿Un papel protagonista supone la misma presión que el primer día?
R
- A veces es un poco peor. Hay cierta responsabilidad de que haya
buena integración con todo el equipo y trabajemos juntos todos a
favor, de que haya, ¡joder!, humildad y tranquilidad. Llegué a
vivir un momento en el que los actores estaban en su torre de marfil,
no se les dejaba ser partícipes en todo el proceso. Antes había
mucha paranoia con lo de «Tome su silla, señor».
P
- Daniel Monzón comenta que la mayor aspiración de «Yucatán» es
entretener. Hace unos días, el actor Ethan Hawke manifestó que una
película de superhéroes como «Logan» no llegaría al nivel de
Bresson o Bergman ¿El cine comercial puede aspirar a ser muy bueno?
R
- Una película puede ser muy buena independientemente de lo que sea.
Ahora, la trascendencia es otra cosa. Es difícil que el cine de
superhéroes pueda trascender, tal y como está planteado en los
últimos años desde Estados Unidos. Pero hay películas de
superhéroes muy buenas que me encantan.
P
- ¿La comedia española comercial no tiene posibilidad de trascender
más allá del primer puesto en taquilla?
R
- Trascender es algo muy ambicioso. Una película no es
necesariamente buena por muy trascendental que sea el tema tratado.
De hecho, hay películas muy malas que han tratado temas muy
trascendentales.
P
- ¿Echa en falta que le ofrezcan algún personaje? En «Yucatán»
forma parte de la comedia romántica, ¿le gustaría protagonizar
alguna?
R
- No. Aquí me hizo gracia porque fueron pequeñas pinceladas con
Stephanie Cayo. En general, las comedias románticas me parecen un
poco noñas y demasiado fáciles para lo complicado que es el amor.
P
- Mucho actor de cine se está pasando a las series de televisión.
Usted empezó paralelamente en ambos medios, ¿bajo qué criterios
regesaría a la TV?
R
- En el momento en el que aparezca algo que me interese, seguramente
lo haré. No tengo ningún prejuicio.
P
- ¿Se ha presentado la oportunidad?
R
- Se me han presentado cosas «golosas», pero no lo suficiente
comparado con lo que tenía en ese momento encima de la mesa en cine.
En general soy mucho más propenso al cine porque también soy más
romántico, en ese sentido. Me gusta que las historias se cierren.
Fuente: www.abc.es

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